7.1.09

SIN TITULO

Quiero atrapar los últimos soles de este tormento.
aferrarme a las brasas que fueran entonces el fuego que endulzó mis sienes,
cada latido intermitente de esta bestia en agonía,
un suspiro lento e imperceptible detrás de mi cuello,
el resultado infame de un cordero inmolado.

Ya no alcanza mi vista los dorados horizontes,
las flores se abren tras un gélido invierno
cerrando, mudas, los pasajes subcutáneos,
arrojando cenizas al este y al oeste de mi saliva.

Herbece el mundo ante un octubre de olvidos para mi,
he comenzado el lento peregrinaje hacia la tierra nativa de mi ser,
el retorno insospechado de la niña gris.

Ha de envolverme como antes, como siempre,
el mismo aire estático,
la misma instancia de silencio, la paz fatua,
el deseo muerto, la inercia, la obviedad.

25/10/2008

No hay comentarios: