19.7.09

(INSERTE AQUI UN NOMBRE)

Tras una vida casi completa en soledad, sin espejo, sin reflejo; una casa sin cojines, un prado sin huellas, un útero vacío... tras transitar tal extenso tiempo sin sentir interacción con el mundo circundante la aparición de una musa de carne y hueso es la aparición mas inusitada...

Para vos, la mitad de mi que me quitaron al nacer para que mi vida fuera un constante de buscar lo que me falta. Ahora estas en mi, finalmente.

Aquí, en el coliseo de los sabores
he descubierto que el alma existe...
Solo uniendo la vibración
se sacuden los telares que oprimen
solo observando la alianza
se desprenden las corolas y dejan correr la salvia.

Un te con Penny, la real, parece ocupar un universo
donde todo se cae, obviando la gravedad,
la gravedad de mi eco... de los ecos.
El puro instante en que ambas sintonías son
enviadas al unisono hacia el éter,
casi imperceptiblemente se torna una simbiosis
en extremo científica
y se que tu eras para mi
desde el principio de los días.
Porque no estas para mi,
sino adentro,
porque no me completas
me continuas...

Y es claro que no se entienda
pues aun no hemos aprendido a amarnos a nosotros mismos.

Quiero tronar mil veces mas junto a tu arrecife
y que, sin embargo,
los moros de la costa no se inmuten...
como frente a las ventanas siniestras.


De cuanto mas estará hecho esto,
cuantas plazas, cuanta resina,
cuanto oído y llanto.


Déjame siempre descansar en mi-tu ser
y prometo aquello que mas quieras
y aunque dedos acusadores me señalen lapidariamente
(sabrá Dios de su ignorancia)
yo ya no quiero reptar mas detrás de mis amores
solo quiero poder expresártelo...

18.7.09

TARDIO

En ti estarán los eslabones que hoy se pierden de vista,
las claves que hagan sonar el pentagrama.

Allí habrás guardado el placer denegado diestramente.
Una espina insolente, una punción infame se filtra hacia mi,
susurrada como un lamento que quiero olvidar y me pertenece,
alimañas de la carne y el espíritu que socavan la voluntad y el impulso,
derramando las pulsiones prohibidas.

Un fantasma recurrente se acobija en las entrañas de los sonidos
y escapa prófugo en noches de lluvia como esta...

Ya no canten mas, sirenas
no hay exhorto que merezca proclamarse,
es inútil vulnerar las entradas de esta ría.
No hay princesa; marfil y frío, vapor y hiel.